El actor Morgan Freeman convierte su rancho en santuario para salvar las abejas

Su preocupación por las abejas lo llevó a convertir su rancho de 51 hectáreas en Mississippi en un santuario para abejas con plantas amigables con ellas, como árboles frutales y tréboles, magnolias y lavanda.

Las abejas polinizan un tercio de todo lo que comemos y desempeñan un papel vital en el mantenimiento de los ecosistemas del planeta. En las últimas décadas, agricultores y científicos han observado una reducción drástica en la población mundial de abejas. En EE. UU., el número de colonias por hectárea ha disminuido en un 90 % desde 1962. Estamos perdiendo a estos insectos como consecuencia del cambio climático, el uso de pesticidas y la reducción general de sus hábitats naturales. Existen algunas personas que no pueden simplemente quedarse al margen y permanecer en silencio ante esto: están luchando por salvar a las abejas y tratando de proliferar la especie de todas las maneras posibles. El famoso actor Morgan Freeman es una de ellas.

Morgan Freeman está tratando de detener la disminución de la población de abejas, por lo que convirtió su rancho en Misisipi en un paraíso para ellas.

Morgan Freeman comenzó a interesarse en la apicultura en 2014, cuando se inició en ella fruto de una afición, tras una muerte masiva de abejas ocurrida en Estados Unidos. Desde entonces, Morgan ha importado más de 26 colmenas de Arkansas a su rancho de 50 hectáreas ubicado en Misisipi, el cual ha convertido en un paraíso para estos insectos con flores de tréboles, magnolias y lavanda.

El actor se ha unido al movimiento global en apoyo a la conservación de las abejas y continúa creando conciencia sobre el problema que estas sufren contándole al mundo lo importante que es mantenerlas con vida. “Existe un esfuerzo conjunto para traer de vuelta a las abejas al planeta… No nos damos cuenta de que son la base, creo, del crecimiento de la Tierra y su vegetación”, afirmó Freeman en una entrevista.

“Se está haciendo un gran esfuerzo para que las abejas dejen de morir por todo el planeta. No nos damos cuenta de que son fundamentales, el planeta y nosotros mismos dependemos de ellas. Tengo un especialista que se encarga de las abejas y de averiguar cuáles son las flores que les gustan, Así que tenemos acres y acres de trébol, estamos plantando cosas como lavanda, tengo 140 árboles de magnolia, con flores grandes“, dijo Freeman.